Consejos para los veterinarios

¡Consejos para ayudar a los veterinarios en su trabajo diario!

Como veterinario, usted trabaja diariamente con animales sanos, enfermos o heridos. La jornada de trabajo muchas veces es irregular y el carácter de las intervenciones, urgente. Además de ser responsable de la salud del animal, también es responsable frente al dueño del animal o animales. La profesión de veterinario conlleva muchísima variedad y variabilidad.

Se sabe que esta profesión es una de las más estresantes debido a:

  • Largas horas de trabajo
  • Responsabilidad en horario fuera de oficina
  • Mayores expectativas del público
  • Aislamiento profesional
  • Salarios bajos
  • Falta de preparación para hacer cara a las interacciones con los dueños de los animales.

9 consejos para veterinarios experimentados y aspirantes

  1. La práctica es el mejor maestro
    Podrán guardarse todos los apuntes de los años de facultad, pero nada sustituye a la práctica para aprender por encima de cualquier otra opción.
  2. (No) lo sé todo
    Esta es una profesión en constante evolución, en la que nunca dejarás de aprender y que aún después de muchos años de práctica siempre se encuentra algo nuevo. Hay que estar abierto a la opinión de los clientes, ya que también se puede aprender de ellos. Nunca creas que lo sabes todo, porque eso en realidad no ocurrirá.
  3. Trabajo en equipo – lograr más juntos
    Cada veterinario tiene sus propias inseguridades debido a las carencias en ciertas áreas del conocimiento. Siempre hay que demostrar interés en trabajar juntos, para aprender unos de otros y nunca olvidar la importancia del trabajo en equipo.
  4. La comunicación clara es fundamental.
    Las habilidades de comunicación son clave para el éxito en la vida y son una parte extremadamente importante de nuestro trabajo. No obstante, la parte más difícil es que solo podemos comunicarnos con el dueño o cuidador del animal. Por eso hay que tener extremo cuidado en la comunicación no verbal con el animal en sí.  Debes ser claro cuando comunicas y mostrar empatía a la persona y al animal al que estás tratando, tanto a un nivel de comunicación verbal como no verbal.
  5. Ser precavido cuando se utiliza jerga clínica
    Palabras como «posmórtem» o «prueba de sensibilidad» es lenguaje que todos conocemos dentro del área, pero no necesariamente los clientes. Cuando la gente no comprende los términos que utilizamos, puede mostrarse reacia a preguntar o pedir explicaciones y esto claramente puede llevar a malentendidos.
  6. Enriquece y expande tus conocimientos
    En un centro donde laboran varios veterinarios, siempre hay más oportunidad para aprender diferentes métodos y conocer distintos puntos de vista del tratamiento.
  7. Mantener y hacer crecer tu red profesional
    Tu red empieza a construirse el día que comienzas tus estudios profesionales. Mantente en contacto con tus profesores y asegúrate de pedirles consejo en algunos casos. Otra forma de expander tu red de contactos es colegiarse o inscribirse en las asociaciones veterinarias nacionales y locales y registrarse en directorios como el Veterinary Information Network (VIN). Estas organizaciones son capaces de darte muchísima información así como dar un gran respaldo a tu actividad profesional.
  8. Seguir en contacto
    Hay que darse tiempo para asistir a eventos de formación y actividades impartidos por las asociaciones y gremios veterinarios locales. Estos ayudan a mantenerte al día con lo que pasa actualmente en la profesión veterinaria.
  9. Estar preparado ante situaciones inesperadas
    Cuando atiendas a cualquier animal, ya sea sano o enfermo asegúrate de contar con un recambio de ropa disponible ya que los «pequeños accidentes» siempre pasan y no querrás pasarte el resto del día con la ropa sucia.